Decidir sobre reelección

Orlando Gil

Orlando Gil
orlandogil@claro.net.do/@orlandogildice
LOS PLANES.- Un partido con real vocación de poder, y tomando en cuenta la actual situación, debe concebir dos planes de ejecución inmediata. Uno si se intenta la reelección y otro si la reelección se queda fuera de juego. El primero debe basarse en hechos previsibles, pues la reelección nunca retoza, siempre va en serio. El segundo en presunciones, en averiguaciones con terceros. El momento no es decisivo, pero del presente posicionamiento dependerán las fases siguientes.

Por ejemplo, ganar adentro. Las encuestas permiten los escenarios y se tienen establecidas desde ya las posibilidades de las fórmulas.

No es igual el resultado de fulano contra mengano, o de zutano contra perencejo, aun cuando sean los mismos partidos.

Las puntuaciones sirven de referentes. Los números variaron de Hipólito Mejía a Luis Abinader frente a Danilo Medina. Si el panorama no cambia, aunque diferentes los sujetos, los factores pueden buscarse su propio orden. No sería igual ir en calle recta que doblando esquinas, o las naturales subidas y bajadas…

LAS SEÑALES.- La reelección hay que darla por segura, pues no es mujer recatada y, contrario a la del César, tampoco aparenta. Sin embargo, conviene chequear señales si no provienen del cielo. Los tuits de Gustavo Montalvo, por ejemplo.

El ministro de la Presidencia no es un hombre muy dado a hablar y hasta podría decirse que arisco a las redes. ¿Por qué interviene en un debate que no es de época y con propósitos de aplacar rabia que no llega a mordida? ¿A qué sector fueron dirigidas sus dos afirmaciones, a la oposición o al gobierno? Lo justo sería repartirlas. Una a la oposición y otra al gobierno. No puede decirse que la no reelección sea causa de los partidos que deberán enfrentarla, pero algunos se distraen y no tiene sentido político quitarles su diversión. En el instituto José Francisco Peña Gómez dieron recientemente una charla sobre el tema, y sería para reírse, pues el patrocinador de ese centro probó esa cicuta. El reiterado escupir para arriba…

CUERPO DE CRISTO.- Tomás –el apóstol- no creyó lo que decían sus compañeros de que Jesús había resucitado hasta que lo comprobó con su viva presencia. Los peledeístas y no peledeístas que no confiaron en la revelación de Felucho Jiménez, tienen ahora en palabras de Montalvo al cuerpo de Cristo. Danilo Medina no va en el 2020. El que a unos y a otros les convenga seguir con ese can, por razones políticas, de partido o personales, es sangre de otro costado. La circunstancia está ahí y fáciles de advertir las limitaciones.

Los hombros o las espaldas del jefe de Estado no son tan fuertes y capaces políticamente para cargar a Odebrecht y a la reelección. Entrega la reelección (en otro tiempo se diría sacrifica) en aras de lo que al parecer sería un logro mayor.

Las plantas de Punta Catalina…

THE A–TEAM.- El Palacio Nacional de Danilo Medina es un solo equipo, y entre sus íntimos no se permiten libertades.

Lo que diga José Ramón Peralta y Gustavo Montalvo es lo que va, pero no porque lo digan ellos como ellos, sino porque Danilo es Danilo y Peralta y Montalvo sus profetas. Ahora ¿Por qué ese equipo del Palacio Nacional consideró oportuno echar a un lado una discusión en cierne, o avivarla? ¿Qué es lo que realmente importa, que Medina no va en el 2020 o que el PLD debe reciclarse y mostrar caras nuevas? Creo que lo último, porque significa que la no reelección está provocando consecuencias. El PLD de por sí se halla en un proceso de reciclaje si se piensa en el Congreso, en sus resoluciones y sus reglamentos. El problema está en lo de caras nuevas, y no por nuevas (que las hay), sino por la afrenta que se hace a las viejas. ¿Viejo quién? Viejo es Siboney…

Listín Diario